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Informe de las Naciones
Unidas: el impacto del aumento de la temperatura en el planeta
Advierten que sólo quedan 10 años para
evitar catástrofes por el cambio climático
El organismo mundial alertó sobre los riesgos para el desarrollo humano;
instó a tomar medidas urgentes
Tormentas intensas, olas de calor, inundaciones
y, al mismo tiempo, sequías en la pampa húmeda son algunos de los
fenómenos previstos para la Argentina en caso de no adoptarse medidas
urgentes contra el cambio climático en el nivel internacional.
Sólo diez años. Ese es el tiempo del que
dispone el mundo para cambiar el rumbo y revertir el proceso, cuyas
consecuencias serían "catastróficas", según se advirtió en el Informe
Mundial sobre Desarrollo Humano 2007-2008, denominado "La lucha contra
el cambio climático", del Programa de las Naciones Unidas para el
Desarrollo (PNUD), difundido ayer, en Brasil.
El trabajo, que replantea algunos de los
compromisos asumidos en el Protocolo de Kyoto, sostiene que incluso
adoptándose todas las medidas de precaución podría apenas mantenerse en
2°C el umbral de incremento de la temperatura mundial en lo que resta
del siglo. Pero el trabajo advierte que superar ese guarismo
significaría un aumento preocupante de los riesgos de catástrofes
mundiales como tsunamis, tornados, inundaciones y la progresiva
desaparición de las reservas de agua, entre otras consecuencias. Y a
este ritmo, agrega el trabajo del PNUD, resulta muy difícil alinear
todos los procesos industriales mundiales -principales responsables del
calentamiento global- para lograr una fuerte reducción de hasta un 50%
en la emisión de gases de aquí a 2050.
Una realidad
Hace tiempo que el "cambio climático" dejó de
considerarse un enunciado subjetivo al cual se le pueden adjudicar todo
tipo de acontecimientos climáticos. El informe del PNUD indica que el
calentamiento global "ya es un hecho" y que está afectando al mundo,
porque la emisión de gases provoca un efecto invernadero que se siente
cada vez más sobre la corteza de la tierra. Sólo el 15% de la población
mundial es responsable del 50% de esas emisiones, con lo cual el trabajo
apunta concientizar a los países desarrollados.
"La Argentina está obligada, según los
protocolos a los que adhirió, a reducir la emisión de gases y mejorar la
eficiencia del uso de la energía", expresó ayer a LA NACION Daniel
Tomasini, coordinador del área de Ambiente y Desarrollo Sustentable para
la Argentina del PNUD.
El especialista explicó, de todos modos, que el
país sólo descarta 300.000 toneladas de carbono al ambiente, cuando en
el mundo se emiten 30 billones de toneladas al año. "Es muy poco dentro
del contexto mundial y no mueve el amperímetro, pero de todas maneras
estamos obligados a adoptar las herramientas de mitigación", dijo
Tomasini.
En nuestro país
El informe del PNUD detalla algunos efectos
específicos sobre la degradación del clima en la Argentina.
Por ejemplo, de continuar este proceso en el
modelo analizado para 2080 habría un aumento de la temperatura en la
región pampeana acompañado de incrementos en las precipitaciones; en
Cuyo surgirían largas sequías y disminuiría el caudal de los ríos entre
un 15 y un 30%. Para el Norte se prevén también sequías y calor
sofocante, mientras que en el Litoral se incrementaría la evaporación de
los ríos. En la Patagonia podría manifestarse en un menor nivel de agua
y en un incremento de la desertificación. En los grandes centros
urbanos, como Buenos Aires, señala el informe, podrían agudizarse los
"eventos climáticos extremos".
"Hay tecnologías para bajar las emisiones y, al
mismo tiempo, hacer más eficiente el uso de la energía: ése es el
desafío, porque significaría ganar por ambos lados", señaló Tomasini.
Consultado acerca de los inquietantes cambios
que podrían sobrevenir en el clima del país, el especialista aclaró:
"Para América del Sur no es tan dramático, y menos aún para la
Argentina, porque es muy chica en su nivel de emisión industrial. Igual
se prevén sequías y tormentas focalizadas en algunas zonas puntuales y,
por eso, no se puede decir que toda la producción agropecuaria corra
riesgo".
En este sentido, Tomasini consideró que si bien
el panorama para el país resulta menos aciago que el de las naciones
industrializadas, las herramientas para enfrentar una "catástrofe" son
menores.
El informe significa una advertencia, pero
plantea algunas posibles soluciones relacionadas con premios y castigos
impositivos de acuerdo con la emisión de carbono. Cada país, ahora, debe
analizar si las adopta o no.
Por Franco Varise
De la Redacción de LA NACION
Impactos en el país
Región de Cuyo: menor disponibilidad de agua en
verano por la disminución de entre 15 y 30% del caudal de los ríos.
Región pampeana: habría una parcial incidencia en el corto y mediano
plazo, pero se espera un aumento de la temperatura y la agudización de
eventos extremos en los centros urbanos.
Patagonia y Comahue: incremento de la temperatura media y disminución de
los ríos (30%). Riesgo de desertificación en la meseta y alto riesgo de
incendios forestales.
Región norte: aumentos intensos de la temperatura y probables sequías.
Esto provocaría "estrés hídrico" en los cultivos y los desmontes podrían
disparar un proceso de desertificación.
Región litoral: el incremento de las
temperaturas podría alentar una mayor evaporación del agua de los ríos.
En la cuenca del Plata el 70% de las precipitaciones se evaporan y sólo
el 30 por ciento llega a los ríos. Un incremento de 4° llevaría el nivel
de evaporación al 85%.
Fuente:
La Nación
Nov 28, 2007 |