Recolección, Transporte y Disposición final de Residuos
        Industriales, Patogénicos, Especiales y Peligrosos 
 
    
   



 

     Inicio | Ecología ¿que es? | Categorías de las Y | Transporte | Tratamiento Servicios  | Art. 28 de la Const. Prov. | Traductor | Sustancias Peligrosas

       Servicio Meteorológico       Estado del Transito, Avenidas, Subtes y Trenes         Convertidor de 164 divisas 

 

PCB, la mala palabra


Los bifenilos policlorados, o PCB, fueron utilizados sin restricciones entre 1929 y 1978 en transformadores y equipos eléctricos, debido a sus excelentes propiedades dieléctricas y térmicas, que los constituyeron fluidos aislantes irremplazables. Pero hace poco más de 20 años comenzaron a ser reemplazados en todo el mundo, tarea que aún hoy no ha finalizado.
El Laboratorio Central de Servicios Analíticos, de la Facultad de Ingeniería Química de la UNL, ha venido efectuando la caracterización de estos fluidos con respecto a su contenido en PCBs muy tempranamente: en 1991 efectuó los primeros trabajos, y es el primer laboratorio en la provincia de Santa Fe autorizado por el ENRE en el 2000. Además, participó como laboratorio de contralor de los trabajos de caracterización de la totalidad del  parque de transformadores de la Empresa Distribuidora de la Electricidad de Entre Ríos (EDEERSA) en los años 2000 y 2001 y ha sido seleccionado por la Empresa Provincial de Energía (EPE) para efectuar el chequeo de la situación de su parque de transformadores, por lo que hasta el momento lleva caracterizados más de mil equipos en toda la provincia.
"Los PCBs no son plaguicidas, pero conforman una familia de 209 compuestos (congéneres) cuya estructura molecular es muy similar", explica el ingeniero Horacio Beldoménico, director del Laboratorio. Ambos grupos son compuestos organoclorados (poseen uno o varios cloros en su conformación molecular), los que les confiere gran estabilidad química. Además son liposolubles, por lo que terminan acumulándose en las reservas de grasa de los organismos; no se degradan en la naturaleza; se propagan con el viento, escorrentía, y se distribuyen en la cadena alimentaria.
En mayo de 2001, una mayoría de países del mundo firmaron el Convenio de Estocolmo sobre Contaminantes Orgánicos Persistentes, que prohibió la utilización de diferentes sustancias tóxicas y propuso eliminar todas las existencias de PCB del planeta para el año 2010. En la Argentina, el Plan Nacional de Minimización y Eliminación de PCB y Material Contaminado, llevado adelante por la Secretaría de Medio Ambiente de la Nación, fue el primer intento por reemplazar y eliminar las existencias del tóxico. Actualmente, se complementa con la ley 25.670, que dispone que las entidades poseedoras de PCB deben elaborar antes de 2005 su propio Programa de Eliminación o Descontaminación; y con la ley provincial 11.717-decreto 1.844/02 y Res 046/03.
"Las directivas internacionales, nacionales y recientemente las provinciales vigentes apuntan a acelerar el proceso de saber cuánto PCB existe aún en circulación y extremar los cuidados para alcanzar su eliminación usando métodos de disposición final seguros y con plazos determinados. El móvil principal no tiene su origen en el nivel del riesgo directo que poseen los transformadores urbanos para la población, sino en que cuanto antes se sepa cuánto existe y se destruya como se debe, sin complicar más todavía la situación ambiental", indicó Beldoménico.  
En nuestra provincia se ha comenzado a mediados de este año el proceso de control de la situación con respecto a presencia de PCBs, y está previsto que finalice a mediados de 2004. Una vez definido el volumen de material a eliminar se deberá proceder a su disposición mediante procesos autorizados, aunque hasta el día de la fecha no hay aprobado ninguno de ellos en nuestro país, con lo que se debe aun pensar en su oneroso procesamiento en el exterior.

Toxicicidad
Estudios realizados por el grupo dieron cuenta de que la presencia de PCB es proporcionalmente menor a los residuos hallados de otros compuestos clorados. "Nuestro grupo ha incluido estos compuestos primeramente como mezclas Aroclor y luego como una selección de congéneres, en los análisis de grasas animales y productos lácteos. En líneas generales todos estos estudios siempre han mostrado una incidencia de la presencia de PCBs mucho menor a la del resto de los compuestos organoclorados que también fueron incluidos en los estudios", indicó Beldoménico. "La presencia significativa -dijo, no obstante- fue encontrada principalmente en algunas especies de peces como el sábalo (Prochilodus platensis) que por sus hábitos alimentarios consume sedimentos de fondo en cuya materia orgánica suelen adsorberse los contaminantes clorados".
Otro estudio, realizado por el mismo equipo en grasas peritumorales humanas, indicó que la presencia de PCBs ha sido minoritaria con respecto a la presencia masiva de plaguicidas organoclorados.
"Desde el punto de vista toxicológico el riesgo es función de la toxicidad de los compuestos y de la exposición", indica el investigador. Para eso el tóxico debe entrar en contacto con el aire, el agua (por ejemplo las napas), el suelo y desde cada uno de estos ámbitos constituir fuentes probables de exposición para la población: un derrame y el contacto directo con los líquidos, un hecho muy poco frecuente; o la contaminación por aire, si el PCB es evaporado y luego inhalado por el hombre.
  "En los últimos tiempos ha existido un estado de sensibilización muy pronunciado en la población sobre el riesgo a la salud que presentan estas instalaciones", comentó Beldoménico. "En esos casos -concluyó-, debe efectuarse el análisis de la situación por parte de las autoridades y de los responsables de los equipamientos, para poder establecer la verdadera magnitud del riesgo para la salud de las personas y su corrección, cuando se verifiquen anomalías en el estado ó en el funcionamiento de los equipos".


Contactos: Silvia R. García y Horacio R. Beldoménico. Laboratorio Central Facultad de Ingeniería Química UNL- Santiago del Estero 2654 6°Piso (3000) Santa Fe - Telefono 0342-4571161. e-mail:
lcsa@fiqus.unl.edu.ar
 


 


                         Inicio   Sustancias Peligrosas   Sitios de Interés    Links    Contacto

© Copyright ECO-SUR  -